Objetivos cumplo, pero para mí no tengo

Muy buenos días a todos, ¡cuanto tiempo en silencio este blog! creo que desde la entrada del verano de “ovejas negras” y “borregos” no he vuelto a pasarme por aquí… WordPress me ha hecho tantas preguntas para acceder con mis claves, que creo que hasta el blog dudaba que fuera yo.

¿Y qué es lo que ha cambiado? pues ha cambiado que echaba mucho de menos esto, el poder compartir con otros compañeros mis ideas e inquietudes y el que he tenido que echar un poco el freno en todo lo que me traigo entre manos, porque está claro que solo tengo dos, y de vez en cuando las necesitamos para abrazar a los nuestros. Dicho esto, también abrazar mi blog es algo que echaba de menos.

Esta semana un tema me ha tenido enganchada en tuiter, el tema de los horarios de llegada al centro de trabajo. En mi reflexión, fruto de la observación de un día que llegué al hospital sobre las 8.15 (por una reunión no para entrar a mi turno) relataba cómo durante el rato que hacía tiempo delante de un café hasta la hora en que habíamos quedado, iban llegando no pocos trabajadores al centro, pasadas y bien pasadas las 8 de la mañana… Todos del turno de mañanas y todos de diferentes condiciones profesionales dicho sea de paso…

Ese hilo, suscitó no pocas respuestas, tanto a favor como en contra.

Entre esas múltiples respuestas por un lado se hablaba de lo que yo voy a llamar “teoría l’Oreal” (porque yo lo valgo) y es, que si un miembro del equipo que tiene que iniciar el trabajo a las 8 y no lo hace, los demás, que no son menos… pues también van a llegar tarde…

Por otro lado están los que no ven normal la situación y se quejan de presenciarla día tras día…

También lógicamente están los que se ofenden (en el buen sentido) porque se les mete a todos en el mismo saco, ya que afortunadamente no todos los profesionales con un turno de mañanas tienen esta “flexibilidad” de horarios, y quizá en mi opinión son precisamente los más agraviados:

Y lo que me ha alucinado es que en algunas comunidades autónomas, directamente la “medida de sostenibilidad” que sustenta este aumento de jornada, lo han metido directamente en el bolsillo de los trabajadores, recortando el equivalente a esas 2.5 horas semanales que ni siquiera les dejan la opción a realizarlas, directamente, les mantienen el horario, pero se lo recortan del sueldo:

No pensé yo que este hilo daría tanto juego, también los hay que minimizan el problema, indicando que “otros” también pierden tiempo fumando, o siendo poco eficientes en su desempeño diario…

Es compleja esta caja de pandora que como dijo mi amigo @miguel_garvi acababa de abrir en el hilo, pero lo que personalmente creo que está claro, son los hechos, y los hechos son:

  1. Llegar tarde al trabajo de forma sistemática y salir primero ambos sin causa justificada (>20h al mes) es constituyente de una falta grave:

2. Que incumplir con el horario de trabajo sin justificación es también una falta leve…

3. Que todos los trabajadores del sistema sanitario público hemos sufrido el azote de los recortes y de “apretarse el cinturón”.

4. Que en un turno rotatorio, se han añadido alrededor de 15 días de trabajo cada año derivado de ese aumento de jornada.

5. Que los profesionales que sí cumplen su jornada, dedican semanalmente dos horas y media más en su horario de mañanas.

6. Que el hecho de que existan profesionales que no hagan las cosas bien, no exime al resto de tener la responsabilidad de hacerlas.

Pero el verdadero meollo de la cuestión la planteó otra tuitera cuando empezamos a hablar de objetivos

Yo me pregunto, ¿Realmente conocemos TODOS los objetivos de nuestras unidades? ¿Conoce un TCAE cuantas consultas deben realizarse para alcanzar la eficiencia en su servicio, conoce un Médico de urgencias cuantas asistencias tienen que darse de noche para justificar la presencia o no de un facultativo más, conoce la matrona de un centro cuántos partos deben realizarse anualmente para que su servicio se considere necesario? Estoy segura de que en muchas ocasiones la respuesta es afirmativa, y que los acuerdos de gestión y los cuadros de mando son públicos y el personal está informado adecuadamente, pero ¿siempre es así? Si no sabemos exactamente en qué punto estamos no sabremos si tenemos capacidad de mejora, o si estamos al borde del colapso.

Si por poner un ejemplo, durante meses y meses las consultas de un determinado servicio, terminan siempre antes de las 14.00 h, si el servicio no tiene listas de espera, o estas son mínimas, puede ser que ese servicio sea perfectamente eficiente como está, pero ¿qué sucede si encima de terminar siempre antes de esa hora, el servicio tiene acumuladas unas listas de espera importantes? Da lo mismo que se vean a todos los pacientes citados (argumento que algunos esgrimen como “objetivo cumplido”) quizá el análisis de la actividad en esas consultas terminaría concluyendo con que cada día se pueden ver a dos o tres pacientes más hasta las 15.30h y mejorar en parte el número de consultas pendientes.

Por otro lado, cuando se habla de que los facultativos tienen sesiones clínicas (lógico por otra parte nadie lo niega) ese tiempo imagino que el resto del equipo puede aprovecharlo también en realizar otro tipo de actividades, reuniones de equipo, de actualización, preparación de las unidades con controles rutinarios…

Está claro que el tema es espinoso, y que los que desde luego soportan al 100% el aumento de la jornada son el personal (somos que me incluyo) que trabajamos a tres turnos y que de nuestra llegada en hora depende la salida de otro profesional, y que aquellos que de forma responsable cumplen con su horario de mañanas y en muchas ocasiones lo superan con creces, seguro que agradecerían que se computase de algún modo.

¿Vosotros qué opináis, creéis que el sistema de fichaje traducido posteriormente en una compensación económica u horaria para los que se excedan del horario sería solución? ¿Cómo atajar a aquellos que no cumplen la jornada? ¿Y a los que no la cumplen, pero tienen al día sus objetivos de unidad? ¿Mejoramos los objetivos?.

En calidad existe una máxima, los objetivos deben ser, Medibles, Alcanzables, Definidos en el tiempo, Específicos y Realistas… REALISTAS, por eso se definen, porque si se alcanzan demasiado fácilmente son tan poco realistas como si no se pueden alcanzar.

Los objetivos deben evaluarse, mejorarse y superarse, es la base de la mejora contínua.

Resultado de imagen de objetivos SMART

Me despido quironautas, espero vuestras reflexiones.

Un besazo enorme.

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